jueves, 8 de octubre de 2009

Educación Pública en Bogotá: Nivelando por lo bajo!


Un artículo reciente en The Economist (Julio 16 de 2009) comenta acerca de la reforma educativa que se está llevando a cabo en la ciudad de Boston y en el Estado de Massachusetts. A pesar de ser el estado con los mejores niveles educativos de USA y donde los alumnos de escuelas públicas obtienen los puntajes más altos de matemáticas y comprensión de lectura del país; tanto el alcalde como el gobernador están enfocando sus esfuerzos en reformar el sistema de educación pública. Ambos están buscando incrementar el número de colegios en concesión (charter schools) y la creación de nuevos tipos de escuelas que sean manejadas a través de socios externos como Universidades. Entre las razones detrás de estas propuestas está el hecho de que diversos estudios en ese país han demostrado la mayor efectividad y mejor calidad de la educación que estos colegios en concesión tienen al comprarlos con los otros colegios públicos. Incluso, Arne Duncan, el Secretario de Educación de Barak Obama, está ofreciendo US$ 5 billones a ciudades y estados que innoven sus sistemas de educación pública y sugiere que una forma de hacerlo es incrementando el número de colegios en concesión.


Aunque no todos lo saben, Bogotá en el año de 1999 lanzó un programa de colegios en concesión creando un total de 25 colegios públicos que serían administrados por el sector privado con socios como Universidades y colegios de la mayor calidad académica. Estos colegios se crearon en los sectores más pobres y vulnerables de la ciudad, caracterizados por tener una baja oferta educativa y en donde la totalidad de los hogares residentes en la zona son familias de escaso recursos. A pesar de estas características varios estudios, como por ejemplo Barrera (2007), han demostrado la efectividad de estos colegios al compararlos con otros colegios del sistema público. En ellos se ha disminuido la tasa de deserción, los resultados de los estudiantes en pruebas estandarizadas como el ICFES son mayores y tienen efectos positivos de spill-over en colegios públicos vecinos. Lastimosamente, durante la administración de Garzón se decidió congelar este programa argumentando entre otras cosas que estos colegios creaban inequidades dentro de los estudiantes de colegios públicos. Claro!!! Nivelemos por lo bajo!!! Esas son las políticas que nos van a sacar adelante! Espero que la próxima administración (o esta si deja de echar globos) recapacite respecto a este tema y permita su continuidad. Más aun, espero que al igual que Boston y Massachusetts traten de expandirlo.


Por: Catherine Rodriguez

miércoles, 7 de octubre de 2009

Los jóvenes en la política


Hoy se configura como política de Estado incorporar a jóvenes en espacios de decisión de gobierno, presentándolos, mujeres y varones, en las listas que participan en procesos electorales.Según las estadísticas más de un tercio somos jóvenes.

A pesar de defender y respetar la democracia y los valores que ella conlleva, nuestra participación ha sido mínima y mediatizada en su real dimensión.

El diezmo juvenil tiene como finalidad precisa autorizar medidas que, aunque sean discriminatorias en apariencia, están destinadas a reducir las desigualdades de hecho que pudieran existir en la realidad. Permitirá aumentar rápidamente el número de candidatos juveniles, generando así un efecto reflejo hacia otros jóvenes, incentivando su participación política.


Aunque la mayoría de las constituciones modernas consagran la igualdad de oportunidades, en la práctica, la situación de los jóvenes continúa siendo desfavorable, debido a su situación cultural, social, económica y política.
Por otro lado, hay quienes sostienen que el diezmo juvenil podría ser inconstitucional, además de ser manipulado por quienes ostentan el poder en instancias políticas partidarias o gubernamentales.

Es fundamental asegurar la participación efectiva de los jóvenes en la toma de decisiones de gobierno mediante una ley, más allá de que un partido político fije una cuota en sus estatutos o reglamentos.

En toda democracia moderna las políticas de Estado buscan la legitimidad y ser representativas.
La participación política busca influenciar de manera directa en los diferentes organismos del Estado; así al empoderar jóvenes podremos tomar decisiones sobre asuntos que tienen impacto en nuestras vidas a través del acceso a educación, empleo, salud, recursos como tierra o créditos.
Queremos una participación estructurada y directa de los jóvenes, que abarque de manera continua un período mayor y que implique un contacto directo con los organismos que toman decisiones.

Tenemos una paradoja: O nos integramos a la sociedad existente o la transformamos. Aspiramos a participar plenamente en la sociedad, por ello es que contribuimos a la adopción de mejores decisiones y al logro de resultados más satisfactorios y democráticos, promoviendo la integración y la cohesión de la sociedad.

Somos agentes clave para el cambio social, el desarrollo económico y la innovación tecnológica, debemos vivir en condiciones que impulsen nuestra imaginación, ideales, energía y nuestra visión para que florezcan en beneficio de sus sociedades.
Nuestra participación esta alcanzando mayor atención en los foros internacionales, pues hemos demostrado que podemos inyectar valores sociales y nociones de equidad en los debates.
El Perú se ha comprometido a promover el derecho que tenemos los jóvenes de participar y ser empoderados. En Ecuador, Venezuela, Colombia, España, Guatemala, y virtualmente por todo el mundo estamos haciendo esta campaña, que más que una medida justa, es necesaria, ya que generará cambios en las estructuras del Estado, dándole poder de decisión a la gente joven y desde luego capaz .


Por Christian Pardo Reyes (Perú)*

martes, 6 de octubre de 2009

La seguridad en Bogotá




Como lo muestra el estudio 'La experiencia de Bogotá en la reducción de la criminalidad 1994 - 2002', publicado por la Alcaldía Mayor de Bogotá, entre 1961 y 1979 las tasas de homicidios por cada 100.000 habitantes a nivel nacional y distrital tuvieron una evolución similar y en Bogotá se mantuvieron en niveles relativamente bajos. La situación cambió radicalmente durante los años 80 y principios de los 90, cuando esas tasas tuvieron un enorme crecimiento y alcanzaron sus niveles más altos entre 1992 y 1993. Con posterioridad a esa fecha los homicidios en Bogotá comenzaron a disminuir de forma constante año tras año, tendencia que se consolidó de manera notable entre 1997 y 2003, presentando la ciudad en ese lapso de tiempo logros inéditos al reducir significativamente los homicidios y generar una marcada diferencia con respecto a las tendencias nacionales. Mientras en Bogotá este delito se aminoraba, en el país se mantenía en los altos niveles de comienzos de los 90. Ese logro sin precedentes obtenido durante las administraciones encabezadas por Antanas Mockus y Enrique Peñalosa estuvo acompañado de reducciones igualmente notables en atracos, hurtos a establecimientos comerciales, bancos y residencias. Aunque en otros delitos como las lesiones personales con incapacidad mayor a 30 días y el hurto a automotores no se tuvieron los mismos resultados de excelencia, estos casos fueron la excepción a la regla y los logros obtenidos marcaron un antes y un después en materia de seguridad y convivencia en la capital. De esa manera se consolidó en la ciudadanía la certeza de vivir en una Bogotá cada vez más segura y parecía imposible que esas tendencias positivas no continuaran.
¿Qué es entonces lo que ha llevado a que esos éxitos acumulados durante más de una década estén debilitándose como lo muestran los resultados de las encuestas de percepción, los cálculos efectuados por Hugo Acero y los escandalosos datos reportados en lesiones y hurtos que hacen parte de las llamadas pequeñas causas? Un primer factor lo constituye el abandono durante la administración Garzón de la política integral de cultura ciudadana, al parecer no por voluntad de Lucho sino por la precaria visión que permeó a buena parte de la burocracia distrital del momento, según la cual era necesario "superar" la cultura ciudadana para enfatizar más en los derechos que en los deberes de las personas (como si estos en lugar de complementarse se excluyeran), y según la cual no debían continuarse políticas que dieran réditos políticos a los alcaldes anteriores. Es decir, una política que había sido definitiva para obtener logros históricos en seguridad fue desconocida por la pobreza en lo ideológico y la mezquindad en lo político. Una de las grandes cualidades de Lucho es su capacidad para reconocer errores y limitaciones, como lo hizo en el libro-entrevista realizado con Julio Sánchez Cristo al final de su mandato, cuando dijo: "hemos abandonado mucho la cultura ciudadana... y si hay una crítica dura es que algunos referentes de los que trabajó Antanas los descuidamos en esta administración".
Un segundo factor fue la confusión entre autoridad y autoritarismo durante la administración Garzón, que llevó a debilitar la imagen de autoridad del Alcalde y que junto con un discurso de derechos en el que los deberes ocupaban poco espacio, produjo lo que estamos viviendo de nuevo: cada cual hace lo que le parece, así viole normas básicas de convivencia y atropelle los derechos ajenos. Ya no se respetan los semáforos, ni los andenes, ni las cebras, se arroja basura al espacio público y se considera legítimo saltarse los límites de los que tanto hablaba Antanas o agredir los derechos de los otros en el espacio público al que tanto valor le otorgó Peñalosa. Cuando en el imaginario colectivo todo ello es válido, resulta mucho más fácil para algunos traspasar también los límites del delito.
Un tercer factor es que la ciudad ya no cuenta con instrumentos fiables para monitorear el comportamiento de la seguridad, desde que se modificaron las fuentes de información que se habían mantenido durante casi una década, lo cual ha llevado a situaciones como la de analizar algunos delitos con cifras no comparables. Si las cifras no son comparables, sencillamente no es posible afirmar que estamos mejorando y al carecer de un sistema de evaluación confiable, es imposible acertar.
A todo lo anterior se han venido a sumar de forma coyuntural algunas actitudes poco constructivas del actual Alcalde que insiste en hacer creíble lo increíble (no hay crisis, es sólo un problema de percepción), reclama con razón responsabilidades en la policía, la justicia o el gobierno nacional, pero no asume las debilidades de su administración y politiza el debate al plantear que la raíz del problema es que lo quieren atacar políticamente.
Algunos creen que en buena medida los problemas de seguridad son producto de la pobreza. Valga la pena acotar que diversos estudios comparativos apoyados por las Naciones Unidas en Centroamérica muestran que no es la pobreza lo que activa la inseguridad sino las desigualdades que resultan ofensivas y la falta de eficacia y credibilidad de las instituciones. Bogotá es un buen ejemplo del equívoco de ese supuesto: tenemos menos pobres pero más inseguridad que hace 5 años.
La actual administración distrital tiene más de tres años por delante y está más que a tiempo para retomar los factores de éxito del pasado, mejorarlos e innovar con respecto a ellos. Sin duda, la Secretaría de Gobierno y el Alcalde Mayor están trabajando intensamente en el tema de seguridad, realizando concejos, identificando y planificando la intervención en zonas críticas, celebrando pactos, preparando proyectos. Pero, dado que no por mucho madrugar amanece más temprano, para generar reales avances quizás se requieran mayores énfasis en temas como, por ejemplo, el análisis histórico y más detallado de la seguridad en la ciudad, el reconocimiento de los problemas en su verdadera dimensión sin pretender concluir de antemano que todo marcha bien, la concreción de alianzas estratégicas y estables con las entidades y sectores que tienen que ver con la seguridad en la ciudad porque, como bien dice el Alcalde, el enemigo está afuera de las instituciones, o el desarrollo de una interlocución más sistemática y mejor organizada con la ciudadanía que permita avanzar mucho más allá del ejercicio que se realiza por estos días a través de los llamados Concejos Locales de Seguridad.
Como ha insistido el actual Alcalde de la ciudad (al igual que lo hicieron sus antecesores), la seguridad y la convivencia demandan enfoques claros e integrales, y el concurso de múltiples actores. Es de esperar que así sea para que se formulen y ejecuten proyectos de seguridad y convivencia bien estructurados, se obtengan resultados palpables por los ciudadanos en un tiempo prudencial y podamos dejar de asistir a lastimosas discusiones sobre quién convoca los concejos de seguridad, qué decía una carta del Ministro de Defensa o si resulta conveniente o no debatir este tipo de asuntos públicamente.


* Profesor, consultor
Jairo Chaparro Valderrama *

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Cual es el Compromiso Político de los Cristianos?



Ante la actual campaña proselitista de los partidos políticos, la cual debemos soportar día y noche, día tras día, debemos tener una visión verídica de los acontecimientos sociales, políticos, culturales y económicos que sufra nuestra realidad nacional. Algunos Cristianos dicen que “No tenemos que meternos en política, porque eso es cosa del mundo. Estos cristianos no han entendido que la misión que Jesús nos confió, es ser luz del mundo, sal de la tierra y levadura en las masas (Mt 5, 13-14), es decir, se agentes de cambio, de transformación en medio del mundo, trabajando por una sociedad mas justa y humana, en la que se viva la voluntad de Dios.

Para otros, la política parece una actividad poco limpia, como un medio de enriquecimiento que favorece la corrupción. Pero en realidad, ¿Sabemos que es la política? ¿Que concepto de política debemos tener como Cristianos? ¿Debemos hablar de política los Cristianos? En realidad al hablar con muchos Cristianos de cualquier denominación, sobre dicho tema, nos damos cuenta que la gran mayoría no tiene bien definido un concepto sobre este tema, y que prefiere evadirlo o no opinar al respecto, que la iglesia y la política no deben convivir como tal.
Hoy es necesario recuperar la dignidad de la vocación política.

Generalmente se usa el termino “Política” para designar el arte de gobernar bien el estado (La Polis), mas específicamente es el ejercicio del poder publico, en vista del bien común, es decir de aquellas condiciones sociales, jurídica, económicas y culturales que permitan a los individuos, poderse desarrollar libremente. La noción de la política como un servicio por el bien público es evidente, puesto que este es el motivo que justifica la autoridad específica de dicha acción, por ello todos los humanos somos seres políticos “Zoom Politikon”.

La tarea política es ayudar a que la humanidad cambie y mejore, por la política se busca que existan condiciones, para que todos los hombres y mujeres vivan con dignidad en libertad y que a nadie le falte lo necesario para vivir: tierra, trabajo, salarios dignos, vivienda, educción, salud, etc.
No hay que confundir política en el sentido amplio, que es derecho de todo ciudadano participar en ella. Toda mujer y hombre, creyente o no creyente, debe ser y es político en sentido que se preocupa y compromete por el bien de la sociedad.
La política puede ser buena o mala según sea su proyecto socioeconómico y los políticos que la promuevan. De donde deduce que hay dos clases políticas:
1. La que defiende los privilegios e intereses económicos de una minoría poderosa, en estrecha alianza con los sectores mas reaccionarios del gobierno y las compañías multinacionales, a través de programas que excluyen y marginan a los mas indefensos de la sociedad.
2. La clase política que en sus programas buscas el desarrollo de la justicia en libertad, el respeto, la promoción de los derechos humanos de toda la sociedad (sin distinción alguna de clase sociales, credo, raza, sexo etc.), de esta manera se identifica con el evangelio, lo más importante es la dignidad humana. El desarrollo de la persona humana en su dimensión material y espiritual.

domingo, 4 de octubre de 2009

Aire y problemas ambientales de Bogotá !




Por, Néstor Y. Rojas, PhD. Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia



La calidad del aire es uno de los factores de importancia en la determinación del índice de calidad de vida de un centro urbano. Una ciudad con buena calidad del aire es preferible para vivir y más atractiva para las inversiones al ser comparada con otras ciudades con condiciones similares de ingreso, acceso a bienes y servicios y oportunidades de empleo pero con aire contaminado.

Un aire de baja calidad o aire contaminado es aquel que produce una evidencia perceptible o medida de poco bienestar, v.g.: visibilidad reducida, suciedad en edificaciones, afectaciones a la naturaleza o perjuicios sobre la salud. En centros urbanos con altas concentraciones de población y la alta ocurrencia de procesos productivos, la afectación a la salud resulta ser la consecuencia más importante de la contaminación del aire.

SITUACIÓN ACTUAL DE LA CALIDAD DEL AIRE EN BOGOTÁ

La Red de Monitoreo de Calidad del Aire de Bogotá – RMCAB – ha llevado un registro
de las concentraciones de los contaminantes “criterio” desde 1997, el cual ha proporcionado las siguientes conclusiones:

• El PM10 es el contaminante con mayor índice de excedencias de la norma de calidad del aire, seguido por el ozono.
• Las concentraciones de óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, hidrocarburos totales y monóxido de carbono presentan pocas o ninguna excedencia de la norma.
• Las concentraciones de PM10 no han mostrado una tendencia clara de reducción o aumento en los 10 años de operación de la red. Aunque existió una tendencia de reducción al introducir diesel de 1200 ppm de azufre en 2000, lamentablemente la concentración de PM10 volvió a aumentar a partir de 2003, probablemente debido al crecimiento industrial y a la utilización de carbón a cambio de gas natural.

La influencia de los vehículos particulares, que funcionan en su mayor parte con gasolina, se manifiesta en las concentraciones de CO, mientras que los vehículos de transporte público, movidos por motores diesel, influyen claramente en las concentraciones de PM10 (evidencias del día sin carro y días de paro de transporte público).
• La zona occidental de la ciudad, particularmente en las localidades de Puente Aranda, Kennedy y Fontibón, presenta las mayores concentraciones de contaminantes, especialmente de material particulado.
• A pesar de que la concentración de contaminantes en varias estaciones de la ciudad se encuentra por debajo de los niveles máximos permisibles definidos por las normas colombianas de calidad del aire, dicha concentración resulta inaceptable de acuerdo con los estándares recomendados por la Organización Mundial de la Salud – OMS – en su actualización de 2005.


! LLEGO EL TIEMPO BOGOTA !



Queridos amigos, amigas y seguidores de esta nueva vision, el dia de hoy tocaremos un tema delicado y que ha sido poco valorado en sus dimensiones, y que si bien es un tema legislado, es hora de comprender el valor y la responsabilidad, del regalo que Dios nos ha encomendado nuestros recursos.


JORGE LASTRA, es un convencido de que el control existente debe ser reforzado aun mas, que la legislacion existente tal como el Decreto 948 de 1995 y el Decreto 979 de 2006, han avanzado en la proteccion, pero ha faltado una verdadera campaña de concientizacion ciudadana del valor de nuestros recursos Renovables y No Renovables, por ello desde el Congreso nuestra batalla sera por crear espacios de manera obligatoria en las Escuelas y Universidades de concientizacion y preparacion de nuestros ciudadanos en la racionalizacion y utilizacion de nuestros recursos, resultado de esto seran ciudades mas limpias y un futuro mas agradable a nuestro hijos.




! ES HORA DE INTERIORIZAR VALORES , QUE SEAN PRINCIPIOS PARA UN CAMBIO EN COLOMBIA, ES HORA DE HACER UN PACTO POR BOGOTA !












sábado, 3 de octubre de 2009

Dios le esta dando alas de Aguila a " PACTO"


Por Yudy Cetina.



El Pastor Alfredo Barrios de la Iglesia Fe en Accion en entrevista con " Hecho esta" dijo que Dios le esta dando alas de aguila al Partido Cristiano de Transformacion y Orden " PACTO" tambien que Dios ya empezo a darle gracia y favor delante de toda la comunidad cristiana del pais.



“Yo veo que pastores que son de mucha trascendencia en esta tierra ya nos están manifestando su respaldo y apoyo, creo que vamos por buen camino muy contentos y muy firmes” manifestó.



¿Cuáles deben ser las características de un candidato cristiano al Congreso de la República?

Yo creo que lo primero es que sea gente que tenga visión de reino, segundo que tenga una visión
profética de hacia dónde va esta nación, porque los candidatos de senado y cámara no solo van a
legislar para la iglesia, sino que tenemos que tener una visión no solo de iglesia si no de nación.
Por otro lado que tengan una educación básica en administración pública y que sea gente de
trayectoria ministerial y una cobertura clara.

¿Teniendo en cuenta la situación política de Colombia, “Pacto” sería la repuesta para restauración del país?

Como dice la Biblia todas la cosas llegan a bien, y me parece que el escenario político y social de
Colombia no es el mejor y lo que hace es que la gente busque de Dios, no debería ser así, pero hoy en día todas estas cosas y patologías que están atentando y enfermando a la sociedad hacen que desesperadamente estén buscando a Dios y una opción política valida, y yo pienso que es un buen momento para que “Pacto” se haga conocer y apoyar.

viernes, 2 de octubre de 2009

Colombia se prepara para ejercer la democracia con un par de Clicks !









Hace menos de dos décadas los colombianos que acudían a la cita con la democracia tenían que impregnar todo su dedo índice derecho con tinta indeleble de colores relacionados con los partidos políticos, paraimpedir que se remitirá su asistencia a la urna, control que entre otrascosas era símbolo de democracia y elecciones, a tal punto que en lospueblos los abuelos preguntaban unos a otros si “ya unto el dedo”, parasaber ya había votado. En esa época la oferta electoral era mucho más cerrada y la hegemoníade los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, era protagonistaen cada contienda electoral, hoy por hoy esa tendencia ha idodesapareciendo, así como desapareció la colorida tinte indeleble. Esa evolución, paralela a evolución de las costumbres electorales y losmecanismos de votación, será la misma que nos permita en unos añoselegir la opción política de nuestra de preferencia con unas pocaspulsaciones sobre una pantalla, por medio de un mecanismo conocido como votoelectrónico.Aún cuando no se ha determinado la fecha en que este sistema seráimplementado en todas las ciudades y puebles de nuestra geografía, estesábado, en víspera de la elección de gobernadores, alcaldes, diputados yconcejales se realizó la primera prueba piloto en San Andrés, Pereira yBogotá, en una jornada calificada como exitosa por el director delProyecto Piloto para Implementar el Voto Electrónico en Colombia, HugoMartínez. Según Martínez, la jornada pedagógica cumplió el objetivo de permitirque el ciudadano por primera vez pueda comparar una elección de formaelectrónica, con una convencional y expresar su percepción de este cambioque tarde que temprano será una realidad. Por su parte, muchos de los electores que participaron de maneraespontánea en el experimento, en el tercer piso del centro comercial GranEstación de Bogotá, expresaron su satisfacción con el aporte que estemecanismo puede hacer en campos como la seguridad y la lucha contra lacorrupción electoral. Durante la jornada de este sábado, los cuatro oferentes que aspiranproveer el mecanismo tecnológico para modernizar el sistema electoral enel país, pusieron en frente de miles de colombianos lo mejor de suscreaciones y se dispusieron a escuchar sus cometarios y observaciones. Así se votará en el futuro. Una de las maquinas contadoras automática de de votos, de origencanadiense, utilizada en varios es estados de Estados Unidos, usa un tarjetónimpreso que debe ser diligenciado en un cubículo e ingresadoposteriormente en un lector digital que contabiliza la votación, el papel esescaneado por la maquina y si contiene errores es devuelto para que elciudadano corrija la elección en una nueva tarjeta. Según los encuestadores que escucharon a los usuarios al finalizar elexperimento, esta fue una de las menos aceptadas, pues demanda e uso deun tarjetón impreso y muchas personas no hallaron mayor diferencia conel voto tradicional.En la siguiente maquina en exposición, el usuario le pide al jurado quevalide su voto para indicar el proceso, una vez esto ocurre queda asolas con la maquina, donde hará la elección cos solo tocar en lapantalla la foto o el logo de su candidato favorito. En el caso de las listascon voto preferente, deberá marcar el partido y después la maquina leofrece la posibilidad de votara por cada candidato.Esta maquina que pertenece a una firma americana muestra al final lasopciones elegidas, en ese punto del proceso, el elector podrá marcar,votar o corregir para hacer ajustes.Finalmente el aparato arroja un papel que el usuario debe depositar enuna urna. Según los expositores con este certificado impreso sepretende que la Registraduría tenga un soporte, en el caso que sea necesarioverificar los resultados entregados por el sistema electrónico.Los otros dos aparatos mostrados son bastante similares, con ladiferencia que en un de ellos la paleta impresa no pasa por las manos delelector, si no que es mostrada durante diez segundos por una ventanitatransparente y posteriormente cae a la urna. Mientras el Estado define cuál de estas tecnologías es la más apropiadapara que los colombianos cumplan la cita con la democracia y mientrasse encuentra la forradme llevar este tipo de tecnología a todos losmunicipios del país, Colombia continúa demandando un cambio en lascostumbres electorales de candidatos y “líderes políticos” que recurren aactividades que no son éticas ni licitas para logar sus pretensiones.



Hace menos de dos décadas los colombianos que acudían a la cita con la democracia tenían que impregnar todo su dedo índice derecho con tinta indeleble de colores relacionados con los partidos políticos, paraimpedir que se remitirá su asistencia a la urna, control que entre otrascosas era símbolo de democracia y elecciones, a tal punto que en lospueblos los abuelos preguntaban unos a otros si “ya unto el dedo”, parasaber ya había votado. En esa época la oferta electoral era mucho más cerrada y la hegemoníade los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, era protagonistaen cada contienda electoral, hoy por hoy esa tendencia ha idodesapareciendo, así como desapareció la colorida tinte indeleble. Esa evolución, paralela a evolución de las costumbres electorales y losmecanismos de votación, será la misma que nos permita en unos añoselegir la opción política de nuestra de preferencia con unas pocaspulsaciones sobre una pantalla, por medio de un mecanismo conocido como votoelectrónico.Aún cuando no se ha determinado la fecha en que este sistema seráimplementado en todas las ciudades y puebles de nuestra geografía, estesábado, en víspera de la elección de gobernadores, alcaldes, diputados yconcejales se realizó la primera prueba piloto en San Andrés, Pereira yBogotá, en una jornada calificada como exitosa por el director delProyecto Piloto para Implementar el Voto Electrónico en Colombia, HugoMartínez. Según Martínez, la jornada pedagógica cumplió el objetivo de permitirque el ciudadano por primera vez pueda comparar una elección de formaelectrónica, con una convencional y expresar su percepción de este cambioque tarde que temprano será una realidad. Por su parte, muchos de los electores que participaron de maneraespontánea en el experimento, en el tercer piso del centro comercial GranEstación de Bogotá, expresaron su satisfacción con el aporte que estemecanismo puede hacer en campos como la seguridad y la lucha contra lacorrupción electoral. Durante la jornada de este sábado, los cuatro oferentes que aspiranproveer el mecanismo tecnológico para modernizar el sistema electoral enel país, pusieron en frente de miles de colombianos lo mejor de suscreaciones y se dispusieron a escuchar sus cometarios y observaciones. Así se votará en el futuro. Una de las maquinas contadoras automática de de votos, de origencanadiense, utilizada en varios es estados de Estados Unidos, usa un tarjetónimpreso que debe ser diligenciado en un cubículo e ingresadoposteriormente en un lector digital que contabiliza la votación, el papel esescaneado por la maquina y si contiene errores es devuelto para que elciudadano corrija la elección en una nueva tarjeta. Según los encuestadores que escucharon a los usuarios al finalizar elexperimento, esta fue una de las menos aceptadas, pues demanda e uso deun tarjetón impreso y muchas personas no hallaron mayor diferencia conel voto tradicional.En la siguiente maquina en exposición, el usuario le pide al jurado quevalide su voto para indicar el proceso, una vez esto ocurre queda asolas con la maquina, donde hará la elección cos solo tocar en lapantalla la foto o el logo de su candidato favorito. En el caso de las listascon voto preferente, deberá marcar el partido y después la maquina leofrece la posibilidad de votara por cada candidato.Esta maquina que pertenece a una firma americana muestra al final lasopciones elegidas, en ese punto del proceso, el elector podrá marcar,votar o corregir para hacer ajustes.Finalmente el aparato arroja un papel que el usuario debe depositar enuna urna. Según los expositores con este certificado impreso sepretende que la Registraduría tenga un soporte, en el caso que sea necesarioverificar los resultados entregados por el sistema electrónico.Los otros dos aparatos mostrados son bastante similares, con ladiferencia que en un de ellos la paleta impresa no pasa por las manos delelector, si no que es mostrada durante diez segundos por una ventanitatransparente y posteriormente cae a la urna. Mientras el Estado define cuál de estas tecnologías es la más apropiadapara que los colombianos cumplan la cita con la democracia y mientrasse encuentra la forradme llevar este tipo de tecnología a todos losmunicipios del país, Colombia continúa demandando un cambio en lascostumbres electorales de candidatos y “líderes políticos” que recurren aactividades que no son éticas ni licitas para logar sus pretensiones.