lunes, 26 de octubre de 2009

PROBLEMATICA DE LA VIVIENDA SOCIAL EN BOGOTA


¿Qué es vivienda popular? ¿Qué características estéticas, constructivas, espaciales encierra este concepto que la identifican y la ponen en la mira de analistas, arquitectos, planeadores, instituciones estatales y hasta noticias amarillistas? ¿Cómo poder abordar este tema y entender sus transformaciones y desarrollo a través del tiempo?
Con estas dudas y con poca información al respecto comencé a estudiar este tema, tan común cotidianamente pero de superficial análisis por la sociedad en general.
Como primera medida abordo este ensayo con los conceptos y criterios que personalmente he ido tejiendo para llegar a la comprensión a priori de la problemática, aspirando a establecer unas bases para llegar a proponer soluciones que mas que aligerar la situación por unos momentos permita replantear soluciones a largo plazo.

La problemática de la vivienda popular no es un tema actual, esta se viene desencadenando desde aproximadamente los años 50, cuando como consecuencia de la industrialización y el cambio de una concepción de producción rural por una urbana, las familias del campo deciden migrar a las ciudades en busca de mejores oportunidades de vida, de empleo y educación.
A estas condiciones del nuevo modelo económico se sumo la violencia en el campo, y los acontecimientos del 9 de abril de 1948, los que obligaron a las familias a abandonar sus viviendas y emprender un viaje a un destino que parecía ofrecer todas las oportunidades necesarias para comenzar una vida prospera y amena.
Lamentablemente, esa tierra prometida, mas que oportunidades y grandeza trajo la “condenación” para estas familias, pues las ciudades y en especial la capital, no estaban preparadas en términos de planeacion urbana y oferta de viviendas, para tal magnitud de nuevos habitantes, que además no contaban con los recursos económicos para integrarse debidamente a la sociedad.
En este orden de ideas y gracias a las políticas erradas del estado, a urbanizadores piratas que vieron en estas personas su “gallina de los huevos de oro”, es que se comenzó a evidenciar un crecimiento irregular y expansivo en la estructura urbana.
Las familias ante una oferta escasa por no decir nula, de un techo sobre el cual albergar su hogar, adquirían viviendas en zonas “urbanizadas” por constructores informales, que nada de preparación tenían en relación con el tema, mas que sacar el máximo provecho en términos de cantidad de vivienda a un terreno que sino se robaron, no les costo ningún valor, pues son suelos categorizados como de riesgos, por encontrarse en zonas no aptas para los asentamientos humanos.

Dichas adquisiciones de vivienda en estas condiciones ha generado lo que en estos momentos se conoce como barrios informales o ilegales, en los cuales se hacen evidentes toda una seria de problemas urbanos, espaciales, de infraestructuras de servicio, espacio publico, etc.
A niveles estructurales y constructivos de las viviendas, las cuales la mayoría se encuentran en vulnerabilidad sísmica media o alta por no cumplir con los requisitos de sismo resistencia, plantas irregulares modificadas acorde a las necesidades, materiales diferentes, etc.
Además porque por lo general son casas en las cuales se ha adaptado el primero piso o parte de el, para establecer algún tipo de negocio local que les permita satisfacer sus necesidades, pues la oferta de empleo no da cabida para tanta demanda y menos a personas con poca preparación.

Todo este crecimiento irregular y expansivo de la ciudad, se ha producido en resumen por un término que quizás reúna todas las situaciones por las que han pasado dichas familias y es la EXCLUSION, exclusión laboral, exclusión habitacional, exclusión social, y es que mejor no lo puede resumir Marcelo Balbo

“El enfoque de la exclusión social, permite echar luz sobre las causas de la desigualdad y la pobreza en las ciudades y sobre las consecuencias que esta ultima puede provocar en términos de inclusión o exclusión según las variables de economía, de clase, de sexo, etc.”.

No podemos seguir abriendo los fragmentos de desigualdad entre la población, que cada vez se hacen mas grandes y mas difíciles de pensar utópicamente que algún día se cosan con hilos de igualdad y equidad.
Hoy es un momento en el que a nivel social estamos perdiendo la sensibilidad para con el otro, tampoco es pensar en una ciudad en la que todos caminemos unidos de las manos bajo arco iris y corazones, pero si pensar en que para que una ciudad se desarrolle y crezca adecuadamente se necesita la participación de todos sus integrantes, empezando por considerar a esta parte del grupo como ciudadanos y no simple citadinos que se tengan que someter a las normas y leyes sobre las cuales nadie a defendido su situación, ni sobre las cuales se les permitió ser participes.

Es por esto que se hacen necesarias unas políticas y gestiones sociales de inclusión de la población “excluida” en una ciudad que les permita aprovechar la misma.

“La ciudad “inclusiva” es el lugar donde cualquiera, independientemente de condición económica, sexo, edad... Puede permitirse participar productiva y positivamente en las oportunidades que la ciudad tiene para ofrecer” (HABITAT II, 2000

Y es que es un problema que nos compete a todos y en términos arquitectónicos y de planificación urbana nos hace pensar y analizar las consecuencias de esta expansión en una ciudad que cuenta con aproximadamente 3 mil Ha de suelo urbanizable, en donde la demanda por año son de 500 Ha, para tratar de controlar el déficit de vivienda que asciende a las 50 mil viviendas por año, de las cuales 23 mil son de vivienda de interés social, y sumado a esto el déficit actual que oscila entre las 530.000 mil viviendas.

Es un reto poder comprender este tema tan complejo y de repercusiones fuertes sobre el territorio. Con miras a esto entra en juego la búsqueda de lugares urbanizados que se encuentren en deterioro físico y social y que sean aptos para desarrollar planes de renovación y reutilización de dicho suelo, con el propósito de no seguirnos expandiendo a una ciudad donde ya no quedan lugares para donde seguir creciendo a las velocidades que se demandan.

“Volver la mirada a áreas urbanizadas [al centro] representa una mutación positiva derivada de la reflexión sobre la no sostenibilidad del crecimiento expansivo de la ciudad - reconstruir la ciudad en la ciudad”.
Pan Parcial piloto la Alameda

Y es esta misma reconstrucción de la ciudad en la ciudad, la que nos permite reactivar dinámicas importantes de un sector y establecer nuevas directrices de planificación del mismo. Sumándonos a las concepciones de sostenibilidad, que nos permita hacer cruces de usos y actividades para mimetizar los altos gastos de energía por movilizaciones casi inauditas de la vivienda al trabajo, etc.

Son en estas mismas directrices y nuevas maneras de pensar la ciudad, en donde cabria la inclusión como medio de pensar en un desarrollo mas equitativo y competitivo de esta, en el cual todos contemos con las mismas oportunidades y posibilidades de progreso.

Teniendo en cuenta todas estas situaciones y pensando en materializar estos conceptos, aborde una serie de indicadores de lugar, que permitieran implantar dichos conceptos, sumados a las condiciones de la ciudad contemporánea y a los conceptos de globalización.

Teniendo en cuenta que una ciudad globalizada es aquella en la que se producen flujos de personas, información y cargas a velocidades impresionantes, en los cuales cada momento y objeto en un abrir y cerrar de ojos pierde vigencia, todo es efímero.
Aquí entran en contraposición dos visiones las cuestiones simbólicas que hacen vigente el significado de global a donde quiera que uno vaya, que asumen roles de emblemas, y las necesidades reales de las personas y los espacios.
Lógicamente seria inútil pensar en acabar con las desigualdades de un día para otro, y quizás sea una esperanza que nunca se llegue a concretar pero es importante comenzar a pensar y generar alternativas y soluciones a dicho problema.
Existen fuerzas sociales y actores de la economía global que son los que manejan el capital económico, pero junto a estos se encuentra la fuerza emergente que son todos aquellos trabajadores que ocupan una posición sistemática dentro de las dinámicas de la economía y de la sociedad.

Lastimosamente a estos segundos no se les dan las oportunidades necesarias para hacerlos participes fuertes dentro de estas, lógicamente por malos manejos en las políticas y gestiones que lleven a una redistribución de beneficios a todas las partes.
La idea seria redistribuir dichos beneficios para que las clases populares extraigan algunas ventajas en este enorme dinamismo, si es que algún día el gobierno logra entender un poco sobre estas dinámicas urbanas, como ya ha pasado en ciudades como Barcelona, en las cuales el gobierno se ha manifestado para con las minorías, en términos económicos.

por Silvana Villalba

viernes, 23 de octubre de 2009

La Cultura Ciudadana como estrategia integral para fortalecer la convivencia urbana


Cultura ciudadana: un enfoque novedoso que ha arraigado en la ciudadanía

Cultura ciudadana es el conjunto de costumbres, acciones y reglas mínimas compartidas que generan sentido de partencia, facilitan la convivencia urbana y conducen al respeto del patrimonio común y al reconocimiento de los derechos y deberes ciudadanos. Su propósito es desencadenar y coordinar acciones públicas y privadas que inciden directamente sobre la manera como los ciudadanos perciben, reconocen y usan los entornos sociales y urbanos y cómo se relacionan entre ellos en cada entorno. Pertenecer a una ciudad es reconocer contextos y en cada contexto respetar las reglas correspondientes. Apropiarse de la ciudad es aprender a usarla valorando y respetando su ordenamiento y su carácter de patrimonio común.

Este concepto tenía como punto de referencia una hipótesis formulada por Antanas Mockus en una investigación sobre “indicadores de convivencia”, según la cual los comportamientos violentos en Colombia se explican en parte por el divorcio entre los tres sistemas reguladores del comportamiento humano: la ley, la moral y la cultura. De ahí que el programa de cultura ciudadana desarrollado a partir de 1995 consistiera en un conjunto de acciones cuyos propósitos centrales eran dos: 1. Propiciar el cumplimiento de las normas y el cambio de comportamientos que riñen con la convivencia. 2. Aumentar la capacidad de concertación y solución pacífica de conflictos y la comunicación entre los ciudadanos. Para ello se acudió a varias estrategias, entre las cuales sobresalen la pedagogía ciudadana, la adecuación de los contextos físicos y sociales de la ciudad donde ocurren las interacciones cotidianas de sus habitantes, y el fortalecimiento de la policía metropolitana.

Para decirlo de un modo coloquial, los datos obtenidos en la aplicación de los instrumentos de medición permitieron trazar una radiografía relativamente clara de cómo están en materia de cultura ciudadana, las personas mayores de 18 años que viven en Bogotá.

Normas de convivencia:

La mayoría de los ciudadanos conoce en promedio 9 normas de convivencia, de 40 seleccionadas para la encuesta. Las más recordadas son las de tránsito vehicular y peatonal, en particular el uso de cebras y puentes peatonales así como el respeto a los semáforos vehicular y peatonal. En cambio, otras normas básicas, como usar del cinturón de seguridad en los vehículos, no conducir embriago, respetar las zonas públicas en las urbanizaciones, tramitar licencias para construcción y cambios de uso del suelo, tienen escasa recordación entre los ciudadanos.

Según observaciones y conteos en varios puntos de la ciudad, la gran mayoría de los conductores respeta el semáforo en rojo, al menos durante el día. Por otra parte, aunque la mayoría de los peatones usa los puentes para cruzar la calle, esta norma aún no se ha convertido en un hábito general y aún menos de la población escolar y universitaria.

Pese a lo que suele creerse, entre la ciudadanía predominan las actitudes de respeto a la ley así como el rechazo al porte de armas por parte de la población civil. Tan sólo una pequeña proporción de ciudadanos, sobre todo personas jóvenes y de estratos uno y dos, justifican algunas transgresiones, bajo determinadas circunstancias, por ejemplo: cuando es la única manera de ayudar a la familia o cuando se hace para luchar contra un régimen político injusto.

Respecto del origen y la naturaleza de las normas, una alta proporción de ciudadanos considera que son impuestas por quien tiene el poder para hacerlo, pero al mismo tiempo las perciben como resultado de la experiencia y voluntad mayoritarias. A su vez, hay un relativo consenso en que las normas serían más aceptadas, si la ciudadanía pudiera participar en su elaboración.

Paradójicamente, aunque la mayoría se consideran buenos ciudadanos, predomina una percepción negativa o escéptica acerca del comportamiento y las actitudes de los demás, percepción que sin duda afecta la confianza entre los ciudadanos

A pesar de la reducción del número de muertas violentas y de algunos delitos, durante la última década, Bogotá sigue siendo percibida como una ciudad insegura. Entre las razones mencionadas como causa de la inseguridad, sobresale por amplio margen la delincuencia común, seguida por el desempleo. Al parecer, esta percepción negativa obedece en gran parte a la propia experiencia de los ciudadanos, ya sea por haber sido víctimas de algún hecho violento o por haberlo presenciado.

Entre los comportamientos más importantes para la convivencia, la ciudadanía enfatiza sobre todo el respeto y la solidaridad con los vecinos. Sin embargo, al indagar el grado de aceptación frente a diversos tipos de vecinos, se observan actitudes fuertes de intolerancia, especialmente frente a drogadictos, paramilitares, guerrilleros, alcohólicos, narcotraficantes, prostitutas, indigentes, homosexuales y personas con antecedentes penales. En cambio, es muy baja la proporción de ciudadanos que no quisiera tener como vecinos a personas de nacionalidad, región, raza o religión distinta a la propia.

Como quiera que para fortalecer la seguridad ciudadana, las relaciones de convivencia, la cultura democrática y las diversas expresiones del arte, la recreación y el deporte, se requieren procesos de mediano y largo plazo, se definieron las siguiente políticas públicas orientadas a consolidar la cultura ciudadana de los habitantes de Bogotá:
1. Reconocer e incentivar el cumplimiento de normas y acuerdos por parte de los ciudadanos, y buscar aprendizajes cuando sea necesario sancionar.
2. Propiciar la autorregulación individual y social de las personas y los grupos, así como el uso de formas no violentas para dirimir los desacuerdos y solucionar los conflictos.

3. Integrar socialmente y culturalmente a comunidades de reciente inmigración a la ciudad y en situación vulnerable.
4. Ampliar y cualificar los canales de discusión pública y participación democrática.
5. Potenciar las contribuciones del arte, la recreación, el deporte y el medio ambiente a la convivencia, la solidaridad y la comunicación entre personas desconocidas.

Rocío Londoño
Profesora Asociada de la Universidad Nacional de Colombia

jueves, 22 de octubre de 2009

Sí a la vida, no al aborto ¿Por qué razones?


Siempre si al ser humano, sea cual sea el estadio vital en que se encuentre

Vivimos en una sociedad plural. Unos piensan de una manera y otros de otra; bien, pero... ¡defendamos nuestra postura con razones!

No es inteligente el tomar partido "porque sí", o porque es lo que está de moda y cae bien a una mayoría, o por razones de poco peso que contravienen a otras de mayor entidad. Por eso veamos las razones por las que nos oponemos al aborto y damos un sí a la vida:

Si la justicia consiste en dar a cada uno lo suyo, el primer derecho de la persona humana es el de vivir. Basado en esto el Artículo 15 de la Constitución Española nos dice que "Todos tienen derecho a la vida"

Pero la vida del ser humano es un hecho, siendo un derecho su protección y defensa. Así pues, queda claro que cuando decimos "derecho a la vida", estamos diciendo que es un derecho a su protección. Y esto porque:

*La ciencia ha demostrado que "la vida humana comienza en el momento de la fecundación, en el momento de la fusión del espermatozoide con el óvulo" (Profesor Alfred Kastler, Premio Nobel de Física).

"El hombre entero se encuentra ya en el óvulo desde el momento en que éste es fecundado: todo el hombre con todas sus potencialidades" (Jean Rostand, biólogo francés de primera línea).

"Aceptar el hecho de que, tras la fertilización, un nuevo ser humano ha comenzado a existir no es una cuestión de opinión, es una evidencia experimental". (Jérome Lejeune. Premio Nobel. Catedrático de Genética Fundamental de la Universidad de la Sorbona).

"Producir un aborto es matar a un ser humano". (Dr. Zamorano Sanabria. Catedrático de Embriología de la Universidad Complutense de Madrid).

"Soy biólogo y puedo afirmar que cuando el óvulo y el espermatozoide se unen ya se ha originado una nueva vida. Molecularmente hablando, aquello no es una prolongación de la madre, no es un apéndice que pueda ser extirpado sin más. Es un individuo nuevo, y a menos que neguemos la definición misma de la humanidad y sus derechos, no podemos atentar contra él. El momento clave es pues el de la concepción. Entonces comienza la aventura humana. Y la evolución del ser humano proseguirá sin cesar hasta la muerte. Embrión, feto, recién nacido, niño, joven, adulto, anciano, todo es el mismo individuo en diferentes edades". (Profesor Botella Llusiá, Presidente de la Real Academia Nacional de Medicina, Catedrático de Ginecología y ex-Rector de la Universidad de Madrid).

Los científicos nos dicen que en el zigoto ya hay una vida "distinta" del óvulo y del espermatozoide, que comienza su propio desarrollo La prueba la encontramos en el niño -probeta o en el zigoto insertado en el útero de una madre de alquiler. Es evidente que no es un tumor de la mujer, sino un ser humano distinto de ella, aunque en proceso de desarrollo, que necesita condiciones especiales de nidación. Su evolución progresiva, sin solución de continuidad, le llevará al nacimiento, niñez, juventud, ... hasta su muerte.

Resumen de su desarrollo en el seno materno:

De la unión del óvulo con el espermatozoide nace un nuevo ser, una célula diferente con doble herencia: 23 cromosomas del padre y 23 de la madre.

A las 6 horas después de la fecundación la célula inicial da dos, que a su vez se convierten en cuatro, éstas se dividen en ocho, dieciséis, treinta y dos... ¡una explosión de vida! hasta llegar a los 60.000 millones de células que constituyen el niño en el momento de nacer.

Hacia los 17 días el embrión comienza a diseñarse: sistema nervioso, vértebras, costillas, médula espinal, futura cabeza con rudimentario cerebro...

Hacia las 3 semanas algunas células empiezan a latir, el corazón del tamaño de un grano de trigo no dejará de hacerlo hasta la muerte.

A partir de entonces se esbozan los brazos, piernas, cara...

A los 2 meses ya tenemos completamente formada la figura.

A los 3 meses ya no se habla de embrión sino de feto. La talla alcanza casi 10 cm. y el peso 45 grs. El niño ya se mueve y comienza a esbozarse la respiración.

Al 4º mes los riñones funcionan y empiezan a salir los cabellos.

Al 5º mes mueve brazos y piernas.

El 6º mes es el de los músculos.

El 7º mes es el de los nervios.

Al 9º mes, hacia los 270 días, se prepara para salir y hacer su aparición en nuestro mundo.

La ciencia ha hablado ¿Cómo podemos negar la evidencia? La interrupción voluntaria del embarazo es un crimen, por mucho que las leyes lo permitan.

Carmen Díaz-Varela.

martes, 20 de octubre de 2009

“Envejecimiento exitoso” y “tercera edad”: Problemas y retos para la promoción de la salud



El presente ensayo propone una reflexión crítica sobre las categorías “envejecimiento exitoso” y “tercera edad” a partir de un análisis de sus postulados, especialmente el que refuerza el proceso de envejecimiento saludable como resultado de una mera opción individual. De ese modo, se busca problematizar las acciones y discursos de la promoción de la salud dirigidos hacia al segmento poblacional de los adultos mayores y al proceso de envejecimiento, subrayando la necesidad de politización del debate de esos temas. El artículo sugiere como primordial la consideración de los diversos modos de gestión de la experiencia de la vejez en el momento de establecer estrategias de promoción de la salud a los que están envejeciendo.



Rice y Lockenhoff afirman que envejecimiento exitoso y tercera edad son, teóricamente, nociones relacionadas y, se puede decir que comparten muchas perspectivas y significados.
Envejecimiento exitoso, antes que un concepto, enmarca desde hace mucho, una importante aspiración humana. Deseamos envejecer bien, sin dolor o con el mínimo de sufrimiento.

Usualmente, miramos con admiración a aquellos que atraviesan los años revelando bienestar, realización personal, vivacidad y vigor preservados. Como sabemos, ciencia y aspiraciones sociales están íntimamente relacionadas y, en este sentido, han existido muchos intentos teóricos y científicos encaminados a identificar y establecer qué sea envejecimiento exitoso.

Según Neri y Cachioni, la definición posee tres connotaciones generales. La primera se refiere a la realización del potencial individual capaz de generar satisfacción física, psicológica y social según el individuo y su grupo de edad. Es evaluada de acuerdo a condiciones objetivas disponibles, por la visión que la gente e instituciones poseen sobre tales condiciones y por lo que se considera necesario para la realización plena de este potencial. La segunda significación toma como parámetros de envejecimiento exitoso el funcionamiento que más se acerque al de la media de la población más joven, siendo adoptada por las prácticas de salud, educativas y estéticas destinadas a preservar la juventud y retardar los efectos del envejecimiento. La tercera idea de envejecimiento exitoso se relaciona con la identificación de comportamientos para los cuales los individuos poseen un buen desempeño, y de optimización de su ejecución por medio de mecanismos de entrenamiento y motivación. Mediante tales estrategias se compensarían las pérdidas identificadas en el proceso de envejecimiento y se mantendría la estimulación para realizar comportamientos en otros dominios de la vida cotidiana. En esta tercera connotación, los ejemplos para lograr un envejecimiento exitoso suenan afines a la perspectiva de la promoción de la salud: si un adulto mayor tiene una buena capacidad física, la preservación de este potencial y su estimulación a través de la práctica deportiva puede reforzar el sentido de bienestar y favorecer la manutención de vínculos sociales.



Es de vital importancia que los profesionales y demás actores sociales involucrados con las políticas e intervenciones de promoción de la salud hacia los más viejos consideren como prioridad la politización del debate de las cuestiones ligadas con el proceso de envejecimiento. Es necesaria y bienvenida al centro de la discusión la inclusión de varios otros modos de gestión de la experiencia de la vejez. Esta etapa de la vida, como argumenta Debert, no representa una realidad homogénea; la edad, por sí sola, no es capaz de uniformar la experiencia de la gente. Hay que considerar la multiplicidad de modos de envejecer, reconsiderar que hay límites en la intención de revertir el proceso de degeneración y dependencia y mirar críticamente la visión fácil de que el deterioro puede ser evitado, siendo accesible a todos la posibilidad de decir no a los efectos indeseables del envejecimiento biológico mediante actividades y tecnologías especializadas.

Resulta primordial, entonces, que las investigaciones y prácticas consideren el punto de vista de los adultos mayores que estamos conduciendo al interior de nuestras intervenciones. Necesitamos considerar, en el campo de la promoción de la salud, la existencia de múltiples concepciones y formas de envejecimiento exitoso según las personas que lo viven y preguntarnos acerca de los diversos significados que pueden ser atribuidos por la gente a la salud y los hábitos saludables en la vejez.


Muro Brigeiro

lunes, 19 de octubre de 2009

10 preguntas frecuentes sobre el proceso de inscripción de cédulas que comienza este lunes 19 de Octubre


  • Para inscribirse es indispensable presentar la cédula original. Puede ser la blanca laminada, la café plastificada o la amarilla con hologramas.
  • El proceso de inscripción es gratuito y el ciudadano recibe un comprobante.
  • Quienes cumplieron 18 años recientemente y ya recibieron su cédula no necesariamente tienen que inscribirse, ya que automáticamente quedan habilitados para votar en un puesto cercano al sitio en donde fue expedida su cédula.
¿Dónde puedo inscribir mi cédula? ¿Puedo inscribirme con la contraseña? ¿Puedo delegar a otra persona para que haga la inscripción por mí? ¿Qué pasa si no he renovado mi cédula? Encuentre a continuación las respuestas a éstas y otras preguntas frecuentes sobre el proceso de inscripción de cédulas que comienza el próximo lunes 19 de octubre en todas las Registradurías del país, y que entre el 26 de octubre y el 2 de noviembre se realizará en todos los puestos de votación.

1.¿Qué es la inscripción de cédulas?

Es el acto mediante el cual el ciudadano se registra ante el funcionario electoral, si el trámite se hace en Colombia, o ante el funcionario diplomático o consular, si se hace en el exterior, con el fin de quedar incluido en el censo electoral si aún no lo está, y/o poder ejercer el derecho al sufragio en un puesto de votación cercano a su lugar de residencia.

2.¿Cuándo y dónde habrá inscripción de cédulas?

Entre el lunes 19 de octubre y el viernes 23 de octubre, el horario de inscripción cédulas será de 8:00 a 5:00 pm en jornada continua, en todas las Registradurías Especiales, Municipales y Auxiliares del país. El sábado 24 de octubre, el horario de inscripción de las cédulas será de 10 am a 6 pm en todas las sedes de la Registraduría en el país. Entre el lunes 26 de octubre y el lunes festivo 2 de noviembre, la inscripción de cédulas se realizará en 9.975 puestos de votación ubicados en municipios, corregimientos e inspecciones de policía, entre las 10:00 am y las 6:00 pm, incluyendo sábados, domingos y festivos. Adicionalmente, entre el 19 de octubre y el 2 de noviembre también habrá inscripción de cédulas en los 180 consulados de Colombia en el exterior.

3.¿Me puedo inscribir si ya estoy inscrito?

Sí, para cambiar su puesto de votación. La última inscripción anulará la inscripción anterior y por lo tanto usted podrá votar en el sitio en donde se inscriba ahora.

4.¿Si acabo de recibir mi cédula y no he votado, debo inscribirme?

No necesariamente, porque todo ciudadano, por el sólo hecho de obtener su cédula de ciudadanía al cumplir la mayoría de edad, ingresa automáticamente al censo electoral y queda habilitado para votar en un puesto cercano a la dirección informada al momento de tramitar su cédula de ciudadanía. Debe inscribirse sólo si desea cambiar su lugar de votación.

5.¿Puedo inscribirme si no he renovado mi cédula?

Sí. La inscripción de cédulas se adelanta con cualquiera de los tres formatos de cédula vigentes: blanca laminada, café plastificada o amarilla con hologramas.

6.¿Puedo inscribir mi cédula presentando sólo la contraseña?

No. Para inscribirse se requiere presentar la cédula original. No se admiten contraseñas, carnés, libretas militares, licencias de conducción, denuncios de pérdida del documento. Únicamente la cédula original.

7.¿Puedo inscribirme con el pasaporte?

Si usted es un colombiano residente en el exterior y adelantará la inscripción de su cédula en un consulado, podrá inscribirse con cualquiera de los tres formatos de cédula o con el pasaporte colombiano vigente. Por el contrario, en el territorio nacional no es posible inscribir la cédula presentando el pasaporte.

8.¿Puedo autorizar a otra persona para que inscriba la cédula por mi, presentando mi cédula?

No. El trámite de inscripción de la cédula exige la presentación personal del ciudadano. La impresión de la huella dactilar del ciudadano es requisito indispensable para validar el proceso de inscripción.

9.¿Me puedo inscribir en un sitio distinto a donde vivo?

No. La inscripción sólo es válida para los residentes del lugar en donde se realiza y por lo tanto al inscribirse en ese sitio el ciudadano está declarando bajo juramento que efectivamente habita en la ciudad, corregimiento o inspección de policía correspondiente.

10.¿Me entregan algún comprobante de la inscripción?

Sí. Usted recibirá un comprobante en el que se señala la fecha de la inscripción, su número de identificación, los códigos de inscripción y puesto, el lugar en donde realizó la inscripción y el puesto de votación en donde queda habilitado para votar.


Inscripción en la web: Encuentre toda la información sobre el proceso de inscripción de cédulas en el Portal Web www.registraduria.gov.co: Preguntas frecuentes, datos y cifras, formularios, explicación del proceso paso a paso y consulta en línea del puesto de votación, entre otros servicios.

martes, 13 de octubre de 2009

Situación de las Mujeres en Colombia y Avances en Políticas de Igualdad.


Para analizar la situación de las mujeres en Colombia es necesario tomar en cuenta tres elementos fundamentales: la brecha que existe entre la normativa vigente en materia de reconocimiento de losderechos humanos de las mujeres y el ejercicio real y efectivo de dichos derechos por parte de las mujeres; la diversidad de mujeres, que implica diferenciar entre la situación de las mujeres de grupos específicos -como pueden ser las afro colombianas e indígenas- así como las diferencias que se presentan a nivel departamental y, por último, el impacto del conflicto armado que exacerba la violencia contra las mujeres y recrea nuevas formas de violencia que refuerzan la discriminación histórica que las afecta.

Esto tres elementos obligan permanentemente a realizar el ejercicio de análisis desde una lógica que conjugue la situación en el país de todas las mujeres, puesto que no hay un ejercicio real de los derechos y a la vez reconozca la diversidad y particularidad, especialmente de las mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad, así como las afectaciones del conflicto armado.

A continuación se revisa la situación de las mujeres en Colombia tomando en cuenta las mayores
problemáticas que impiden el ejercicio de los derechos, la diversidad y la especial afectación del
conflicto armado.

Violencia Intrafamiliar

La violencia intrafamiliar es un problema grave en el país. Tanto por las cifras que alcanza en magnitud como frecuencia; por las falencias en materia de política públicas que pese a los avances no logra un atención integral de la problemática; por las limitaciones de la normativa que no garantiza el acceso de las mujeres a la justicia y por las deficiencias en los sistemas de información que generan un subregistro.

Violencia sexual

Durante el 2006 el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, conoció un total de
19.596 dictámenes sexológicos, lo que de una tasa nacional de 46 por 100.000 habitantes, lo que
señala un incremento de 5.9 puntos mayor que la del 2005, puesto que en ese año, Medicina Legal reportó 18.478 dictámenes sexológicos, significando un incremento de 1.6%. Lo cual habría que analizar si se debe a un incremento de casos o a un aumento de la denuncia. Al igual que en el
2005, en el 2006 el mayor número de casos se presentó en mujeres con un total de 14.382 dictámenes que representan el 83.6%. En el 2005 fueron las mujeres el 84% de los casos denunciados (13.697) proporción que también se mantuvo en el 20047.

Durante el 2006, la violencia sexual afectó mayoritariamente a menores el 75.7% correspondiente a 14.840 dictámenes. Con respecto al lugar donde ocurre la violencia sexual, el mayor número ocurre en la vivienda, en casos de mujeres se presentaron 9.443 casos y en hombres 1.772 casos8.

En definitiva en Colombia durante el 2006, se presentaron diariamente 53 casos denunciados de
violencia sexual, es decir más de 2 casos cada una hora. De ellos, 39 mujeres fueron diariamente
las víctimas.

Trabajo y Generación de ingresos

En Colombia en el período comprendido entre 2003 y 2006 se genero un crecimiento de un 19.9% con una tasa anual acumulativa de 4.9%. No obstante, este crecimiento no significó una
disminución del desempleo.

En el segundo trimestre de 2007, la tasa global de participación se contrajo para ambos sexos, aunque la inserción femenina sigue en aumento alcanzando 45.5 puntos, habiéndose incrementado en 1% promedio anual trimestral con respecto a la de los hombres que sólo alcanzó el 0.55% y que se ubico en segundo trimestre en 71.3. Esta situación se debe al hecho que el desempleo afecta mayoritariamente a las zonas rurales y ciudades pequeñas. Con respecto a la población económicamente activa para el segundo trimestre de 2007 era de 20.419.816, de ellos son hombres 11.873.688 (59%) y mujeres 8.536.130 (41%). Mientras que la población en edad de trabajar es 35.467.297, siendo hombres 16.650.073 y mujeres 18.817.224.12

Así la tasa de desempleo nacional para el segundo trimestre de 2007 fue de 11.1, siendo para los
hombres de 8.6 y para las mujeres de 14.7. El subempleo nacional afecta a 7.146.411 personas de
ellas el 59.7 son hombres y el 40.3% mujeres. Con tasas nacionales de 35, siendo la de hombres de 35.9 y la de mujeres de 33.7. El hecho que las mujeres enfrenten un mayor desempleo hace que las tasas de inactividad para ellas sean de 54.6 mientras que para los hombres alcance la cifra de 28.7, siendo la nacional 42.513.

Como se puede observar las mujeres tienen menos acceso al empleo, las tasas de desempleo son
más altas para mujeres que para hombres en todas las ciudades del país; además ganan menos que los hombres por igual trabajo a pesar de haber logrado mayores niveles educativos.

Con respecto al acceso a la propiedad, particularmente a la tierra, la titulación a la pareja no ha arrojado los resultados esperados de garantizar a las mujeres el derecho efectivo en condiciones de equidad, esto afecta principalmente a las mujeres rurales.

www.aecid.org.co













domingo, 11 de octubre de 2009

¿Cuáles son los desafíos en la lucha contra la corrupción en Colombia?


1. Volver a posicionar la corrupción como prioridad en la agenda pública. La lucha contra la corrupción ha pasado a segundo plano, en un país cuya prioridad es vencer el conflicto armado. La corrupción no es percibida como el mal mayor y los colombianos no parecen percibir las conexiones y los efectos nefastos de este fenómeno sobre la efectividad y legitimidad de las instituciones, la equidad y la justicia social, el acceso a los derechos, la generación y distribución de riqueza, el fortalecimiento de la democracia, y sus propias vidas. La corrupción preocupa por los efectos que produce sobre la sociedad y la institucionalidad.

Las prácticas corruptas impiden lograr los objetivos deseados por el Estado y la sociedad, reducen y ponen en manos de unos pocos, los recursos disponibles para fines colectivos; distorsionan el proceso de decisiones a favor de intereses particulares; contamina el ambiente en el cual opera el sector privado; aumenta los costos de administración de bienes y servicios públicos y privados; debilita el respeto por la autoridad; deteriora la legitimidad de las instituciones y la confianza ciudadana, entre otros efectos nefastos.

2. Vencer el círculo perverso entre violencia, narcotráfico y delincuencia organizada como escenarios para corrupción. El narcotráfico y el fortalecimiento de los grupos armados ilegales como expresiones de la violencia, han conducido al debilitamiento de la gobernabilidad y han movido la frontera de la ética en el país. En consecuencia, han generado un escenario propicio para el auge de la corrupción, y a la vez se ha convertido en un obstáculo para combatirla. Los fenómenos de violencia, narcotráfico y grupos armados ilegales, unidos con la intensidad que los vive Colombia han presionado una mutación mucho más peligrosa de la corrupción: la captura y la reconfiguración cooptada del Estado.

3. Comprender y actuar con decisión y audacia para cerrar las puertas a la captura y la reconfiguración cooptada del Estado. La corrupción en Colombia ha evolucionado a formas más sofisticadas y complejas, los actores son más diversos, organizados y con frecuencia están vinculados a redes delincuenciales con objetivos de largo plazo que buscan afectar aspectos neurálgicos del Estado en sus distintos niveles y poderes. Sus objetivos son estructurales y ambiciosos pues van más allá de lo económico, para buscar la consolidación de poder político y territorial y legitimación social. Combatir este fenómeno creciente que produce efectos corrosivo sobre la sociedad colombiana en sus distintos ámbitos, requiere comprender cómo y dónde se manifiesta y diseñar reformas y medidas más complejas, profundas e integrales que las convencionalmente aplicadas a la lucha contra la corrupción.

4. Romper con la cultura del atajo y la ilegalidad. Algunos avances a favor de la transparencia y en contra de la corrupción, conviven con una cierta tolerancia social de parte de los colombianos a la corrupción. Con frecuencia, los comportamientos no éticos (legales o ilegales) siguen siendo vistos como actos de audacia y astucia. La cultura del atajo, entendida como la obtención de resultados mediante la utilización de métodos ilegales o no éticos sin considerar las consecuencias, tiende a prevalecer en distintos escenarios de la vida pública y privada de los colombianos. De otro lado, una proporción importante de la población justifica la corrupción en función de los fines perseguidos; desconfían de las actuaciones de sus conciudadanos y justifican sus comportamientos no éticos (legales o ilegales) en el inadecuado comportamiento de la mayoría.

5. Ser más estrictos en el cumplimiento de la legislación existente. Colombia ha ratificado Convenciones internacionales anti-corrupción y cuenta con un conjunto amplio y suficiente de lineamientos constitucionales, leyes y normas para avanzar en la lucha contra la corrupción. Si bien, es necesario afinar la legislación existente en algunos aspectos, la tarea inaplazable consiste ser más estrictos en su cumplimiento, y cerrar la brecha que tradicionalmente caracteriza el país, entre la existencia de normas y leyes y su poca aplicación en la práctica. Es necesario aplicar mayores sanciones al incumplimiento e incentivos positivos al cumplimiento efectivo.


6. Estimular una sociedad civil vibrante motivada por el cuidado a lo público. Los ciudadanos cada vez creen menos que es posible derrotar la corrupción. Esto genera un cierto desaliento de parte de los colombianos a exigir mayores compromisos y resultados de parte de los gobernantes y empresarios frente al combate a la corrupción. De otro lado, los ciudadanos si bien tienen una alta percepción de que la corrupción es extensa, no la consideran como uno de los problemas prioritarios que afecta sus vidas de manera directa y contundente, probablemente debido a que no establecen vínculos causales entre la gran corrupción e incluso la amenaza de captura del Estado, y los daños causados a sus vidas en particular o a los bienes y servicios a los cuales accede cada persona. Es necesario hacer esfuerzos orientados a crear conciencia colectiva sobre el impacto nefasto de la corrupción y rechazo social a este fenómeno. Así mismo, es esencial no ahorrar esfuerzos para incentivar la actuación de la sociedad civil organizada en torno al cuidado de lo público, en especial a través de los ejercicios de control social.


7. Los empresarios deben asumir un fuerte y claro liderazgo en la lucha contra la corrupción. El sector privado tiene el reto de asumir un papel protagónico en la búsqueda e implementación de soluciones individuales y colectivas. La condición básica de una empresa socialmente responsable es la conducción de sus negocios con principios éticos y de transparencia. Una forma concreta para que los empresarios asuman su corresponsabilidad en la lucha contra la corrupción, es la puesta en marcha de programas de ética organizacional al interior de sus empresas y extensivos a su cadena de valor, la implementación de esquemas de autorregulación para prevenir el soborno en la gestión empresarial y en particular la adopción de los Principios Empresariales contra el Soborno. El Estado a su vez, debe impulsar medidas para incentivar a que las empresas adopten y cumplan con estándares y prácticas de transparencia e integridad y de prevención del soborno, especialmente entre aquellas empresas que contratan con el Estado, así como limitar o eliminar la posibilidad de que estas últimas hagan contribuciones a las campañas electorales. Y los consumidores deben asumir una actitud responsable en sus prácticas de consumo, premiar las actuaciones éticas y responsables del empresariado y castigar las contrarias. Estas condiciones, impulsadas desde el entorno, pueden afectar notablemente la forma como se relacionan y hacen negocios las empresas, para avanzar hacia un cambio cultural voluntario que propenda por combatir y erradicar el soborno de las relaciones de negocio, con el concurso activo del empresariado, y el interés de un sector público dinámico y vigilante y un mercado que reconoce a las empresas que caminan en esta dirección.

8. Consolidar un sistema de pesos y contrapesos. Es necesario revertir en el país, la tendencia de concentración de poder en el ejecutivo y alcanzar un mayor equilibrio e independencia entre los Poderes, como condición indispensable para el adecuado funcionamiento de un sistema de integridad basado en pesos y contrapesos - donde cada actor vigila y es vigilado-. La lucha contra la corrupción en Colombia requiere que estos controles operen de forma efectiva y que la interacción entre los actores se ciña a reglas democráticas y transparentes.
En particular es esencial elevar la eficacia de los Órganos de Control y la Justicia para investigar y sancionar los hechos de corrupción. La lucha contra la corrupción en Colombia requiere que la Fiscalía, la Procuraduría, la Contraloría actúen con eficacia, eficiencia y oportunidad en la prevención de riesgos de corrupción y en la investigación y sanción de los casos. Por su parte, el Consejo Nacional Electoral debe actuar con celeridad e independencia en el ejercicio de su labor de vigilar la actuación responsable de las organizaciones políticas y la transparencia en la financiación de partidos políticos y campañas electorales.

9. Sellar las fisuras de la institucionalidad estatal que expresan los escenarios de riesgo de corrupción en la gestión administrativa de las entidades del orden nacional, departamental y municipal. Si bien Colombia cuenta con una institucionalidad cada vez más sólida y transparente, ésta aún presenta fallas y debilidades en los terrenos de la visibilidad, el cumplimiento de las normas y la existencia de pesos y contrapesos, configuración que favorece la ocurrencia de hechos de corrupción. Estas fisuras si bien están presentes en toda la institucionalidad, tienen sus expresiones más agudas en el nivel territorial. Es urgente entonces equilibrar el desarrollo institucional del país, profundizar la descentralización tanto administrativa como política y, posicionar en ella la lucha contra la corrupción como una de las primeras tareas para el logro de la autonomía local.

10. Recuperar la legitimidad y confianza en la institucionalidad democrática y en la política. La falta de transparencia y rendición de cuentas de los sistemas políticos en Colombia ha llevado a que el Congreso de la República, las Asambleas Departamentales, los Consejos municipales y distritales y los partidos políticos no gocen de la confianza ciudadana y sean percibidos como los más proclives a la corrupción. Estos órganos son escenarios institucionales por excelencia de la democracia local, y en esta medida su falta de legitimidad, atenta contra la democracia. Es necesario impulsar en estos cuerpos mayor transparencia y rendición de cuentas, regulación del lobby y manejo adecuado del conflicto de intereses, implantación del voto nominal, cerrar las posibilidades a la filtración de intereses indebidos de grupos legales e ilegales en la formación de las leyes; y de otro lado, hacer más transparente los ingresos y gastos de campañas electorales y partidos, y reformar el sistema electoral colombiano. Los partidos y movimientos políticos deben ser fortalecidos institucionalmente y deben abrirse a la inspección pública y asumir responsabilidad por las actuaciones de sus candidatos y representantes en cargos de elección popular, de forma que se restablezca la confianza ciudadana en el ejercicio ético de la política.
Transparencia por Colombia tiene la firme convicción de que es posible avanzar de manera sustantiva en la superación de estos desafíos, con el compromiso decidido y la acción articulada de funcionarios públicos, empresarios, organizaciones civiles y ciudadanos.
La corrupción tiene un efecto profundo y destructor sobre las sociedades, puede acabar con todo, incluso con la esperanza de miles de hombres, mujeres, jóvenes y niños que aspiran un futuro mejor y en paz. Hay que vencer este flagelo. Transparencia por Colombia sabe que no existen recetas mágicas y ni sencillas para combatir la corrupción, sin embargo, invierte talento, recursos y persiste en la tarea de entregar a las generaciones futuras una Colombia libre de corrupción. Y espera poder contactar con el concurso de sus miembros, aliados, donantes y actores destacados del Estado, el sector privado y la ciudadanía en esta causa mayor.